Las imágenes de Aleix Plademunt viven después de dos pérdidas: la del paisaje inmaculado, entendido como construcción cultural bucólica o dispositivo modelado según una nostalgia del origen natural; y la del viaje como transcurso romántico, exotista y revelador de diferencias culturales. Están en sus registros fotográficos los restos y las señas – tal los muestra el ambiente- de los cambios civilizadores, la producción industrial, el kitsch urbanista y la globalización. El paisaje es hoy un híbrido en el que están consustanciados elementos de identidad de nuestras sociedades del consumo, elementos que crean una especie de puesta en escena de la cotidianidad urbana en un medio antes silvestre y que recomponen un entorno que escenografía los modelos establecidos. Plademunt ha teatralizado este problema de investigación interviniendo lugares no urbanos del mundo con un patio de sillas vacías (Espectadores, 2006). Ficción que, subrayada por la presencia de esta platea vacante, encuentra un diálogo contundente y paradójico con otra de sus series: Dubailand (2008), trabajo estrictamente documental que luce el delirio, artificio e irrealidad de un emplazamiento nuevo, sin anclaje histórico visible. Desarraigo y sensaciones que, en otra escala y situación, recogen también sus obras Espacios comunes (2005).
Su obra entró en los circuitos de exhibición y promoción cultural en 2004. Aleix Plademunt se formó en fotografía en la Universidad Politécnica de Cataluña (Terrasa, 2004), concluyó un posgrado de la misma especialidad en Puebla, México (2003-2004), y ha ganado becas de trabajo que le han permitido estadías en Estados Unidos y Dubai.



via: Lugares de Tránsito




